Reunión UGT-Izquierda Unida
mayo 20, 2009
El coordinador general de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, afirmó hoy que las medidas que el Gobierno ha anunciado en los últimos días “no caminan en la dirección de un nuevo modelo productivo”. Lara recalcó esto después de que el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestara ayer su deseo de firmar un gran acuerdo a este respecto con los agentes sociales.
Después de reunirse en la sede de UGT con el secretario general del sindicato, Cándido Méndez, añadió que a ese cambio de modelo no contribuirán, entre otras medidas, los cambios en la deducción por compra de vivienda –lo que hace falta es vivienda pública a precio asequible y fomentar al alquiler, dijo–, que se baje el precio de los billetes de avión o se den ayudas directas para adquirir vehículos.
Asimismo, Lara aseguró que a los parados el Debate sobre el estado de la Nación no les dijo nada, ni por Zapatero, ni tampoco por el presidente del PP, Mariano Rajoy, que “no presentó ninguna alternativa”. También criticó que el presidente no hablara de ese nuevo modelo productivo en dicho debate, sino ayer en un acto público en Albacete.
Según dijo el líder de IU, para desarrollar ese nuevo modelo productivo hay “mucho trabajo por delante porque esto no se puede hacer de la noche a la mañana”. “Además es necesario mucho ingenio, talento y trabajo, por lo que IU está dispuesta a colaborar”, añadió.
Esta reunión supuso el cuarto encuentro de la Dirección Federal de IU con organizaciones sindicales tras las mantenidas con CGT, USO y CC.OO. dentro de la ronda de contactos abierta para analizar conjuntamente con los responsables sociales la situación de crisis económica, así como recabar opiniones sobre las medidas más efectivas para hacerla frente.
Méndez, por su parte, coincidió con Lara en criticar que en el Debate sobre el estado de la Nación Zapatero no hablara de mejorar las prestaciones por desempleo. Añadió que espera una convocatoria del presidente “en el corto plazo” para reanudar el diálogo social y discutir también sobre ese cambio de modelo productivo, al tiempo que se tomen medidas para mejorar la protección de trabajadores y parados.
El dirigente sindical reclamó compromisos “claros y concretos” para proteger los derechos laborales y sociales de los parados y de los trabajadores, y rechazó cualquier medida de recorte de derechos o despidos más baratos, porque eso “haría que la crisis golpeara con más dureza si cabe a los trabajadores”.
“SINTONÍA” ENTRE IU Y UGT.
Lara resaltó la “sintonía” de IU con UGT en muchos elementos de la defensa de los trabajadores. “Coincidimos en la necesidad de ir a un verdadero cambio de modelo productivo, y también en las causas y recetas frente a la crisis”, dijo, para luego reconocer que “puede haber algunas diferencias”, si bien se mostró convencido de que juntos podrán ir “enriqueciéndose” mutuamente.
En esta línea, Méndez adelantó que su intención es mantener el “tono” y los “contenidos” en las relaciones, debido a que ambas organizaciones tienen “en general coincidencias muy amplias”. Por eso, insistió en que mantendrán la relación “institucional cordial y fluida” actual con IU, que hoy les trasladó su Plan de Empleo y sus propuestas para las elecciones europeas.
Coincidió con estas afirmaciones el líder de IU, quien habló de “mucha coincidencia” en medidas a corto plazo para proteger a los parados, por lo que vaticinó que le podrán “dar continuidad en el tiempo a esta buena relación” con UGT. Lara también la trasladó a Méndez la propuesta de IU para dar empleo y formación a 1.033.000 parados sin subsidio mediante 6.800 millones de euros, acerca de la cual el dirigente sindical apuntó que ellos están trabajando en algo similar con CC.OO.
Cayo Lara habla sobre el Plan Bolonia
mayo 15, 2009
Este es un artículo de opinión de Cayo Lara:
¿QUÉ HACER FRENTE A BOLONIA?
Aunque la polémica sobre el Proceso de Bolonia ha saltado a la luz este curso, hace años que la comunidad universitaria se está movilizando, en las aulas y en las calles, para frenar su aplicación. Esto ha sido provocado en gran medida por la ausencia de un debate participativo y en profundidad sobre las reformas universitarias en marcha que condicionarán el futuro de la universidad y tendrán importantes repercusiones sociales.
Hay que denunciar la escasa información que proporciona el Gobierno y su renuncia a organizar un amplio debate. Espero que el nuevo ministro de Educación y Universidades, Ángel Gabilondo, abra cuanto antes el diálogo con la comunidad universitaria y, especialmente, con los estudiantes. Sin renunciar a cuanto pueda contribuir a la mejora de la docencia y la investigación universitarias, así como a la eliminación de las barreras clasistas para acceder y completar estos estudios, la situación actual nos lleva a reclamar que se detenga la implantación de nuevos planes de estudio hasta que una verdadera discusión pública entre todos los componentes de la universidad permita esclarecer su sentido general y su contenido preciso en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior.
La puesta en marcha de titulaciones adaptadas a dicho espacio se presenta como un requisito para facilitar la movilidad de los distintos sectores universitarios (estudiantes, personal docente e investigador, personal de administración y servicios) y la de los futuros titulados en el marco del libre mercado europeo. Pero el proceso se realiza sin dotación presupuestaria adecuada y en condiciones de recorte del gasto público. Supone una amenaza para la calidad de las titulaciones, una insuficiencia clara de becas y peores condiciones de los préstamos para financiar unos másteres carísimos. Esta precariedad financiera abrirá las puertas a la financiación privada del sistema público universitario, como se plantea explícitamente en la Estrategia Universidad 2015, presentada a bombo y platillo por el anterior equipo ministerial como su gran apuesta para lograr la “modernización” de nuestras universidades en aras de una mayor competitividad de la economía. Eso pone en peligro la esencia de la institución universitaria, que ha de ser concebida como servicio público y no como un negocio más para banqueros y
empresarios.
En IU creemos que ha llegado la hora de plantearse decididamente qué hacer frente a Bolonia. Proponemos que se tomen medidas como las siguientes: póngase en práctica lo que acordaron en Praga, en 2001, los mismísimos ministros de Educación europeos al declarar que “los estudiantes deberían participar e influenciar en la organización y contenido de la educación en las universidades”. Sólo con la participación y un amplio debate entre estudiantes, profesorado y el conjunto de la sociedad a través de sus representantes podrá hacerse una reforma democrática de la universidad. Y, para hacerlo viable, es imprescindible paralizar la reforma de los planes de estudio y suspender la fecha límite de 2010 como inicio de la extinción de los planes preBolonia.
En segundo lugar, hágase realidad lo que también acordaron los ministros de Educación en Bergen, en 2005, sobre la llamada “dimensión social del Proceso de Bolonia”, entendida como “la necesidad de establecer las condiciones para que los estudiantes puedan completar sus estudios sin obstáculos relacionados con su origen social y económico”. Esto exige llegar al 2% del PIB para la financiación universitaria, luchar contra el fracaso escolar como un objetivo central, trabajar por la gratuidad de todos los estudios superiores y generalizar un sistema de becas-salario. A su vez, esto implica descartar la subida de tasas, impedir que los másteres tengan elevados precios y rechazar los falsos préstamos-renta que hipotecan al estudiantado.
En tercer lugar, para hacer efectiva “una educación superior centrada en los estudiantes”, como promulgaron en Londres, en 2007, los susodichos ministros, póngase en marcha una auténtica renovación pedagógica que propicie un aprendizaje más activo, una relación más cercana estudiante-profesor, con grupos más pequeños y una docencia más
tutorizada.
En cuarto lugar, hay que abandonar el objetivo de “incrementar la competitividad del Sistema Europeo de Educación Superior”, declarado en Bolonia, en 1999, dando pie a un proceso de mercantilización y privatización de la universidad, no a su reforma democrática. Los servicios educativos no deben tratarse como una mercancía y la mejora de su calidad no pasa por la competitividad entre las universidades de España, de Europa o del resto de mundo, sino por la cooperación entre ellas. Ha sido un mérito del movimiento estudiantil forzar a diversos actores a pronunciarse en contra de la mercantilización de la universidad pública, alertando de mil maneras de la subordinación al mercado que está implícita en el objetivo de la competitividad.
Por último, la necesidad de una formación universitaria que también prepare para el ejercicio profesional no debe servir de excusa para supeditarla a las necesidades del mercado en nombre de la llamada “empleabilidad”, sino que debe orientarse a formar personas críticas y altamente cualificadas, con capacidad investigadora e innovadora, que contribuyan a la creación cultural y a un desarrollo social y ecológicamente sostenible.
Hay que dar un giro de 180 grados a la política universitaria de los gobiernos de Rodríguez Zapatero, plasmada en su Estrategia Universidad 2015, y trabajar de forma efectiva por una universidad pública de calidad, gratuita, democrática y al servicio de la
sociedad.
Cayo Lara Moya es Coordinador General de Izquierda Unida.
Carta de un trabajador al diario “Público”
mayo 15, 2009
No vamos a emitir ningún tipo de opinión a favor o en contra del texto que envió un trabajador a la redacción del Diario Público y que este periódico progresista publicó. Como dijo hace muchos años el compañero Fidel Castro, “la carta, por si sola, se explica”.
CARTA DE UN TRABAJADOR A PÚBLICO
Estamos en crisis, hasta el gobierno habla ya de ello (¡Bravo!), aunque con el discurso del “esto se ha acabado, saldremos adelante”. Mientras, en el debate electoralista de la nación, la medida estrella fue el compromiso de regalar a cada alumno de quinto de primaria un ordenador portátil. Si esto se cumple, el año que viene, bien podemos encontrarnos a algunas de las familias en las que no trabajan ningún miembro de la unidad familiar y encima a alguno de sus miembros se les acaba el subsidio por desempleo (más de un millón de casos en el Estado), preguntándose por qué su hijo está estudiando en su habitación con un portátil al que le puede instalar multitud de videojuegos y, sin embargo, no sabe si su familia se podrá alimentar dentro de 3 dias o si se quedará en la calle porque no puede hacer frente a una hipoteca trampa de los bancos a los que el gobierno salvó el pellejo, aunque presentaran más de 9 millones de euros en beneficios el pasado año.¿ Este es el giro a la izquierda de Zapatero?
“Lamentamos profundamente que el señor Zapatero siga más preocupado de los bolsillos de los banqueros que de los problemas de los trabajadores”. Ese es el resumen que hace el nuevo líder de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, de las medidas contra la crisis que el presidente del Gobierno presentó durante la primera sesión, ayer, del debate sobre el estado de la nación. Ante estas medidas y ante las próximas elecciones europeas del 7 de junio, Lara ha marcado este mediodía el perfil de izquierdas de su formación para animar a votar a quienes normalmente no lo hacen y para atraer hacia IU a los que habían optado por el PSOE en anteriores convocatorias. Eso buscará esta tarde en Nou Barris, un barrio barcelonés donde más de la mitad de los escasos ciudadanos que votaron en las últimas europeas se decantaron por los socialistas, en un mitin preelectoral que organiza Esquerra Unida i Alternativa (EUiA). Será el primer acto oficial de Lara en Cataluña.
El líder de IU espera así recuperar peso electoral tras la debacle de las últimas elecciones generales, que dejaron a su formación con un solo diputado, Gaspar Llamazares, además del ecosocialista Joan Herrera, de Iniciativa, sus socios en Cataluña. Este escaso peso en el Congreso dejó ayer poco tiempo de intervención en el debate a Llamazares, así que hoy Lara, que le sustituyó al frente de IU tras ese tropiezo y que no es diputado, ha aprovechado su estancia en Barcelona para criticar el mensaje de Zapatero, calificar al socialista de “cansa almas” y presentar, además, “propuestas alternativas” para salir de la crisis.
Las propuestas de izquierdas de Cayo Lara
Para solucionar la situación del más de un millón de parados que, aseguró, ya no cobran subsidio por desempleo, Lara ha propuesto que el Estado subvencione a los ayuntamientos contratos de seis meses para los afectados, que incluyan cuatro horas de trabajo, dos de formación y 700 euros de sueldo. El coste de la medida supondría, según Lara, un 0,68% del PIB español. Lara reclamó además que el Gobierno compre las casas embargadas por impago de hipotecas para crear un parque público de viviendas; que los 30.000 millones de euros que aún no se han gastado del fondo para rescatar a los bancos se destinen a inversiones públicas en los próximos dos años y que el Estado dedique 3.000 euros a inyectar liquidez a las pequeñas empresas mediante créditos sin interés a cinco años. También reclamó la creación de 120.000 empleos públicos en los sectores de la justicia y sociales.
“Reclamamos un giro a la izquierda del señor Zapatero”, ha dicho Lara con más “esperanza” que “ilusión”. Llamazares y Herrera ya reiteraron esta reclamación antes del debate y en el mismo criticaron que la letanía no haya producido efectos en Zapatero. El socialista seguiría, según Lara, buscando tan sólo apoyos puntuales a derecha – “para sacar adelante rebajas fiscales” – e izquierda – “en materias de derechos y libertades”.
Respecto a algunas preguntas sobre la concepción nacional de Catalunya en el seno de España, Cayo declaró tajantemente: “Yo me siento tan obrero en Castilla-La Mancha como un obrero en Cataluña”.
